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Cáritas exhorta a los gobiernos mundiales a impulsar más el desarrollo sostenible

16 julio, 2018

Una delegación de Cáritas estará presente en el Foro de Alto Nivel de Naciones Unidas que se celebra en Nueva York desde el pasado 8 de julio y hasta el próximo día 18. Los miembros de Cáritas, que estarán entre los más de 2.000 líderes de la sociedad civil en el Foro, apremiarán a los gobiernos con la urgencia de cumplir los objetivos establecidos en la Agenda 2030 de 2015 para conseguir un mundo sin pobreza, hambre y desigualdad. Cáritas destacará el trabajo que aún debe hacerse, basándose en la experiencia en el terreno de todo el mundo.

La delegación de Cáritas Internacional está compuesta por Cristina Linaje, Cáritas Española; Francesco Hernández, Cáritas América Latina; Rita Rhayem, Cáritas Líbano; Paul O’Callaghan, Cáritas Australia; Adriana Opromolla, Caritas Internationalis; Siba Alexis, Guinea Conakry; el p. Evaristus Bassey, Cáritas Nigeria; y Kim Mazyck, Catholic Charities de Estados Unidos.

Objetivo final: la necesidad de una resiliencia duradera

El foro político de alto nivel (HLPF) de este año es el tercero después de la adopción de la agenda 2030. El tema general es “la transformación hacia sociedades sostenibles y resilientes”.

La agenda 2030 es el mandato político más fuerte de la comunidad internacional sobre el desarrollo sostenible. Nos dice que reconozcamos la necesidad de transformar las sociedades a través de acciones sostenibles, resilientes e inclusivas. Esto significa reconocer la interconexión y la complejidad de los desafíos que se avecinan, pero también las oportunidades que el cambio puede aportar. Para Cáritas, la resiliencia es un enfoque que puede ayudarnos a comprender y a comprometerse con esos desafíos y un mundo cambiante. También puede permitir que individuos y comunidades sean arquitectos de su propio destino y se preparen para las crisis y las tensiones y usar el cambio para adaptarse, regenerarse y florecer. Si la resiliencia se trata de afrontar y prosperar a pesar del cambio, la sostenibilidad se trata de garantizar la durabilidad de esa resiliencia.

Acción y transparencia

El Foro debería servir de llamamiento a los gobiernos para que refuercen sus compromisos y aceleren los progresos para alcanzar la agenda de desarrollo sostenible en 2030. Eso significa que los gobiernos deben hacer más que enumerar los esfuerzos existentes. Deben poner de relieve que la agenda 2030 es una herramienta de transformación e informar sobre cómo planean impulsar los cambios necesarios a la hora de implementar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Las Naciones Unidas, los gobiernos y todas las partes implicadas deben asegurar que el foro sea un espacio abierto, genuino y honesto de interacción y que los buenos ejemplos que conducen al cambio real en el terreno estén bien documentados y compartidos.

La estrategia integrada

Poner en práctica la agenda 2030 sólo será posible si los tres pilares del desarrollo sostenible se aplican de forma totalmente integrada. Esto significa que la prosperidad económica debe ser compartida; la protección social debe ser para todos y el medio ambiente es salvaguardado. Todos los objetivos están interconectados y son indivisibles. Los gobiernos deberían utilizar los Exámenes Nacionales Voluntarios (VNR) para compartir esfuerzos para equilibrar las tres dimensiones del desarrollo sostenible en todos los ODS.

Comunicación y rendición de cuentas

Los gobiernos nacionales son responsables ante todos sus ciudadanos, especialmente los más marginados y vulnerables. Deben asegurarse de que hay suficiente información disponible sobre el proceso y el espacio cívico para que se comprometan en el desarrollo y monitoreo de los ODS. La sociedad civil y las redes basadas en la fe tienen a menudo un mejor acceso a las comunidades porque han construido relaciones de confianza. Habida cuenta de esta conexión profundamente arraigada, los gobiernos deberían colaborar con las organizaciones de la sociedad civil en el desarrollo de indicadores nacionales, aportar datos y llegar a grupos vulnerables. El papel de las organizaciones religiosas también merece ser reconocido, dada su amplia actividad a nivel de base. El Foro es una oportunidad para que los gobiernos compartan mecanismos que incluyan de manera significativa a los grupos de la sociedad civil y a las organizaciones confesionales.

Metas y desafíos

Este año el Foro revisará varios objetivos, incluyendo aquellos para asegurar el acceso a energía asequible, confiable, sostenible y moderna para todos; hacer que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, flexibles y sostenibles; y asegurar la disponibilidad y el manejo sustentable del agua y el saneamiento para todos.

En todas esas esferas queda por ver un progreso significativo. Por ejemplo, miles de millones de personas todavía carecen de acceso a la energía moderna, la mayoría vive en zonas remotas. Se prevé que la inversión y la gobernanza no alcancen los objetivos para 2030.  Necesitamos urgentemente una mayor inversión pública, una financiación más innovadora y una mejor planificación y prestación de servicios energéticos para asegurar que se cubran las necesidades de las comunidades vulnerables y que nadie quede rezagado.

Trabajando en el campo

Cáritas Internationalis participó en las negociaciones que llevaron a la agenda 2030. Si bien aplaudimos los objetivos, es imperativo que se traduzcan en acciones significativas. Muchas agencias de Cáritas, tanto en el norte como en el sur, están actualmente involucradas en cientos de proyectos diseñados para tener un impacto duradero en las comunidades.

 

Algunos de esos proyectos:

VIH/SIDA en Nigeria

En un intento de apoyar la lucha contra el VIH/SIDA, Cáritas Nigeria está implementando actualmente un programa de atención, tratamiento y apoyo para el VIH/SIDA que proporciona acceso a pruebas y consultas sobrel VIH, terapia antirretroviral, apoyo a los niños vulnerables y fortaleciendo los sistemas de salud, ayudando a más de 4,5 millones personas en los últimos siete años.

Abastecimiento de agua en Tanzania

En Lositete, en el norte de Tanzania, la sequía severa ha afectado los medios de subsistencia de los aldeanos. En las comunidades rurales de Tanzania, la responsabilidad de recolectar agua recae principalmente en mujeres y niños, que se ven obligados a recorrer largas distancias simplemente para encontrar suficiente para sobrevivir. Pero desde la implementación de un proyecto de abastecimiento de agua apoyado por Cáritas Australia, la mejora de la infraestructura ha traído cambios significativos a la población de Lositete, incluyendo a los Masai.

Protección de la tierra en Papúa Nueva Guinea

La Iglesia católica en el este de Nueva Bretaña, en Papúa Nueva Guinea, está luchando para proteger los alimentos y las fuentes de agua para la gente de Pomio, donde los propietarios de tierras fueron presionados a subarrendar a una filial local de una empresa forestal transnacional para plantaciones de palma aceitera. Los agricultores han perdido el acceso a la agricultura de subsistencia y a los recursos hídricos. El arzobispo de Rabaul Francesco Panfilo, apoyado por el voluntario de Cáritas Doug Tennent de Aotearoa Nueva Zelanda, ha solicitado y buscado una mediación legal para un trato más justo para los agricultores.

Estos proyectos pretenden otorgar beneficios duraderos a las comunidades. En el Foro, Cáritas pedirá una acción más real.

 

 

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