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La red Cáritas en R.D Congo se moviliza para ayudar a los desplazados tras la caída de Goma en manos del M23

La ocupación de la ciudad ha provocado la huída de unas 100.000 personas

Las Cáritas locales de la región del Kivu han transmitido a toda la red internacional de Cáritas su honda preocupación ante el deterioro de la situación humanitaria en el este de la República Democrática del Congo, después de que el pasado 20 de noviembre las tropas rebeldes del M23 tomaran Goma, una ciudad de más de un millón de habitantes.
La ocupación de la ciudad ha provocado la huida de un número estimado de 100.000 personas, de acuerdo los datos facilitados por el personal de la Caritas local, que confirman también el estallido de focos de violencia en Bunia y el éxodo, sin rumbo conocido, de parte de la población de Kasindi, Himbi y el campamento en Kanyaruchinya.
Cabe recordar que Goma ha vendió siendo en los últimos tiempos lugar de acogida de importantes contingentes de desplazados a causa de los enfrentamientos que se registran en toda la región entre los grupos rebeldes y las fuerzas del Gobierno.
Respuesta humanitaria conjunta de la red Cáritas
Todos los miembros de la red Caritas en el Congo oriental se han reunido en los últimos días para decidir la solicitud de una respuesta humanitaria conjunta a la actual crisis a la Cáritas nacional de R.D. Congo. Inicialmente, esta ayuda se destinará a las personas afectadas por el recrudecimiento del conflicto que se está viviendo en las zonas de Goma, Bukavu y Butembo-Beni.
Los rebeldes del M23 han anunciado su intención seguir adelante con la ofensiva, por lo que las Caritas locales han comenzado a poner a punto planes de contingencia para Bukavu.
Monseñor Nicolás Djomo, obispo de Tshumbre y presidente de la Conferencia Episcopal Congoleña, ha afirmado que la situación que se vive en el este de la R.D. Congo es inaceptable. «Más de 2 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares a causa de la violencia ciega e injustificable», señala el prelado, al tiempo que denuncia cómo «estas personas son víctimas de asesinatos, saqueos y de violencia sexual contra mujeres y niños».
Por su parte, el padre Oswald Musoni, director de Caritas Goma, ha asegurado que las oficinas de Caritas vuelven estar operativas tras los primeros días de la ocupación. “Nuestro personal –afrirma– está trabajando ya con toda su fuerza en las comunidades afectadas por el conflicto para ver cuáles son las necesidades más urgentes. Y aunque la situación es más tranquila, no estamos muy seguros sobre de lo que pasará mañana”.
La Iglesia africana condena la violencia
En una declaración hecha pública el pasado 20 de noviembre, los líderes de la Iglesia católica en África han denunciado la grave tragedia humana que está causando en el este de R.D. Congo la actual escalada de violencia.
«Estamos indignados y horrorizados ante la escalada de la violencia armada en la región oriental de la República Democrática del Congo, que está causando nuevamente una gran tragedia humana”, aseguran en su comunicado los presidentes de las Conferencia Episcopales y de las Cáritas nacionales de 34 países de África, reunidos en un encuentro conjunto celebrado esta semana en Kinshasa.
«Miles de hombres, mujeres y niños, víctimas de esta guerra impuesta, son desplazados y abandonados en la indigencia en Goma y sus alrededores, quedando expuestos a la intemperie, al hambre y a las violaciones y todo tipo de abusos, incluyendo el reclutamiento de niños en el ejército. Esto constituye una ofensa a su dignidad como seres humanos y como hijos de Dios», afirma la declaración.
Los obispos africanos han recordado que «no son tiempos ya de guerra o de conquista, sino de promover la cooperación entre los pueblos y de que la integridad territorial de la República Democrática del Congo sea protegida y respetada por todos”.
“Somos conscientes –añaden– de cómo está contribuyendo a esta situación la explotación de los recursos naturales, por lo que instamos a una explotación equitativa, justa y transparente de los recursos naturales y la distribución de los ingresos de una actividad en beneficio de todos». Lanzan, en ese sentido, un llamamiento a la comunidad internacional para acabar con el sufrimiento y la desesperación de la población civil en el Congo oriental. Y apelan a las Naciones Unidas, la Unión Africana, la Unión Europea, el Gobierno del Congo, los Gobiernos locales y las empresas extractivas multinacionales a abordar las causas del conflicto mediante el diálogo para poner fin al ciclo de violencia.

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