Un total de 25 personas han participado en dos acciones formativas centradas en la responsabilidad compartida, el autocuidado y la reducción de accidentes de tráfico asociados al consumo de alcohol y otras drogas.
El Centro de Día de Atención Integral a Personas con Drogodependencias de Cáritas Salamanca continúa reforzando su apuesta por una intervención integral que favorezca la autonomía personal, la participación social y la mejora de la calidad de vida de las personas en proceso de rehabilitación. Durante los meses de diciembre y enero, el Centro ha desarrollado dos talleres clave para abordar dimensiones fundamentales de la inclusión social: la igualdad de género y la prevención de conductas de riesgo en la conducción.
El trabajo diario del Centro de Día está orientado a que las personas participantes incorporen, de manera progresiva y sostenida, cambios reales en sus hábitos y aprendizajes cotidianos. A través de las actividades propuestas, se fomentan vínculos afectivos alejados del consumo de drogas y se promueven nuevos intereses tanto a nivel personal como laboral. El objetivo es que cada persona pueda desarrollar sus capacidades y potencialidades para alcanzar un mayor grado de autonomía y una plena participación en la sociedad.
Corresponsabilidad y autocuidado
En este marco se han llevado a cabo dos talleres especialmente necesarios. El primero, titulado “Corresponsabilidad y autocuidado: un reto para la igualdad entre hombres y mujeres”, ha puesto el foco en la educación y reeducación en valores de igualdad. Desde la experiencia acumulada durante años de trabajo en el ámbito de las drogodependencias, Cáritas Salamanca entiende que la educación es una herramienta esencial para transformar las relaciones entre géneros y avanzar hacia un modelo social más justo, alejado de estructuras patriarcales que generan discriminación, violencia y sufrimiento, especialmente hacia las mujeres.
Conscientes de la gravedad de la violencia machista, el Centro de Día ha querido aportar una experiencia preventiva que incida en la raíz del problema. El taller ha abordado críticamente los estereotipos de género que siguen presentes en el modelo educativo y social, y que asocian la masculinidad al dominio, al control y a la negación de la vulnerabilidad. Estas construcciones influyen de manera directa en las relaciones de pareja y pueden derivar en actitudes de desprecio, humillación o violencia.
El trabajo con los varones, desde una perspectiva de educación en nuevas masculinidades, ha permitido reflexionar sobre aquellas características de género que contribuyen a relaciones de desequilibrio y, en algunos casos, de violencia. Al mismo tiempo, este proceso se ha vinculado con el propio itinerario de abandono del consumo de drogas, entendiendo que la superación de expectativas rígidas de género también puede convertirse en una estrategia de apoyo en la rehabilitación. La aplicación de la perspectiva de género en la intervención en adicciones permite identificar factores socioculturales que influyen en el consumo y en su mantenimiento, más allá de una visión simplificada por sexos. La valoración del taller ha sido muy positiva, destacando el interés y la implicación de las personas participantes.
Reducción de Infracciones y Accidentes de Tráfico
El segundo taller desarrollado ha sido el de Reducción de Infracciones y Accidentes de Tráfico (TRIAT) asociados al consumo de alcohol y otras drogas. Esta acción formativa responde a una realidad preocupante avalada por los datos. Según el Instituto Nacional de Toxicología, cerca de la mitad de los conductores fallecidos en accidentes de tráfico presentan resultados positivos en alcohol, drogas de abuso o psicofármacos. El alcohol, la cocaína y el cannabis son las sustancias más presentes, tanto de forma aislada como en combinación.
Estos datos refuerzan la necesidad de intervenir de manera específica en la prevención de los accidentes de tráfico relacionados con el consumo, especialmente en recursos como el Centro de Día. La evidencia científica demuestra que las personas con problemas de consumo que participan en programas terapéuticos reducen significativamente las recaídas en conductas delictivas y de riesgo. Además, programas como los desarrollados en Castilla y León han mostrado una disminución notable en la reincidencia de conducción bajo los efectos del alcohol y en los accidentes asociados.
El taller TRIAT ha tenido como objetivos principales tomar conciencia de los riesgos reales del binomio consumo-conducción, conocer la legislación vigente, reflexionar sobre la responsabilidad social y legal, y aprender a gestionar emociones y tomar decisiones adecuadas en situaciones de tráfico. También se ha trabajado la importancia de mantener intactas las capacidades de percepción, atención y respuesta motora para una conducción segura.
Ambos talleres se han desarrollado en cuatro sesiones de 90 minutos cada uno y han contado con la participación de 25 personas del Centro de Día, tanto de primera como de segunda fase del proceso terapéutico. La valoración final ha sido muy positiva y confirma que este tipo de intervenciones contribuyen de manera eficaz a que las personas con problemas de adicción puedan rehabilitarse en su propio entorno, entrenando cambios de comportamiento que faciliten su plena incorporación social.
Un proyecto financiado por el IRPF de la Junta de Castilla y León, junto con fondos propios.




Colabora
Grupo Undanet