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#ConectA: Apúntate a la Moda Responsable

En el Espacio de Verde de esta semana, Carmen Sanchis nos habla de la industria de la moda, la segunda más contaminante del mundo después de la petrolífera ¿Compro menos ropa y alargo la vida útil de mi ropa?

Cada semana las vitrinas de las tiendas cambian de colores, estilos, tendencias. La moda lleva un ritmo trepidante que no admite la indiferencia. Detrás de la compra hay un anhelo de estar “trendy”. Pero cada prenda forma parte de una realidad que solemos obviar, vinculada con una industria global, que trata de imprimir mayor velocidad de producción a sus productos para ir al ritmo del gusto del mercado. No basta comprar un par de veces al año, el consumidor ha de encontrar siempre algo irresistible, y pagar por ello. Lo que no sabemos es el precio que está pagando el planeta.

Es tiempo de enterarnos que la industria de la moda es la segunda más contaminante, después de la petrolífera. De hecho, para confeccionar unos vaqueros se requieren 7.500 litros de agua, que una comunidad sedienta agradecería para calmar su sed. En términos generales, el 20% de los tóxicos que se vierten en el agua proceden de la industria textil. En el cultivo del algodón, se utiliza el 2,4 % de las tierras cultivables y se aplica sobre éstos el 10% del total de pesticidas a nivel mundial. A ello se le suma una cuota de sufrimiento por condiciones laborales precarias. Y no olvidemos que hay que transportar la preciosa carga, con la consecuente emisión de millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), proveniente de su movilización alrededor del mundo. Recordemos que el dióxido de carbono está asociado con el efecto invernadero y la acidificación de los océanos.

Hay países e instituciones que actualmente trabajan en el desarrollo de modelos más sostenibles para este negocio, pero sin duda todo comienza con un primer paso. ¿Qué puedes hacer tú ? Una de las claves para cuidar de la casa común está en un retorno a lo básico, a lo esencial, a lo mesurado en el sentido que nos dice el Papa Francisco en el Laudato Si (…): “La espiritualidad cristiana propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco. Es un retorno a la simplicidad (…)”

¿Por dónde empezar? Por los hábitos, haz conciencia sobre algunos de ellos. Trata de que tu necesidad de comprar más y más ropa disminuya, atrévete a usarla de segunda mano, compártela, no la olvides en el armario, alarga su vida útil, busca aquella con sellos de garantía. Ponte en sintonía con el consumo responsable: re-duce, re-utiliza, re-cicla, re-para. Un ejemplo público de iniciativa es la Moda-RE de Cáritas y esta institución tiene más propuestas que puedes explorar en www.enlazateporlajusticia.org. Allí encontrarás el documento ROPA para activarte con el tema y darle promoción en tu comunidad. No olvides que el consumo excesivo provoca daños al planeta y a la sociedad, ten presente que cuidándolo se combate la pobreza.

Carmen Sanchis.

Voluntaria.

INFOGRAFÍA SOBRE EL IMPACTO DE ESTAR A LA ÚLTIMA MODA 

Además, recordamos que desde junio de este año existe un acuerdo entre el proyecto de Moda-RE de Cáritas y Declathlon (como se puede ver en el siguiente ENLACE) gracias al cual encontraremos en sus tiendas contenedores de reciclaje de ropa usada y calzado. Cáritas es la encargada de recogerla, clasificarla, reutilizarla, reciclarla e incluso de donarla a los más necesitados. Demostrando que si todos ponemos nuestro granito de arena, podemos conseguir que esta industria sea mucho más sostenible. 

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