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La concejala de Familia e Igualdad de Oportunidades visita el Centro ‘Ranquines’

Este Centro de Día es un recurso imprescindible dentro de la red de Salud Mental, ya que da respuesta a las necesidades de las personas que no cuentan con apoyos familiares o de su entorno y carecen, por lo tanto, de otros recursos para hacer frente a su situación. El Consistorio destinó en todo el mandato anterior más de 1,8 millones de euros para apoyar el Centro de Acogida Padre Damián, el Centro de Acogida de Enfermos de Sida, el Espacio Abierto y del Centro Ranquines y un programa de educación de calle en el barrio de El Zurguén.

La concejala de Familia e Igualdad de Oportunidades, Ana Suárez, se ha reunido con Carmen Calzada, directora de Cáritas Diocesana de Salamanca,  en el Centro ‘Ranquines’ (situado en el antiguo colegio de los Padres Paúles). El encuentro forma parte de la ronda de visitas institucionales que está llevando a cabo con las entidades del tercer sector para conocer de primera mano e interesarse por todos los proyectos que se desarrollan en la ciudad y que contribuyen a la atención de las personas más vulnerables, incidiendo en su desarrollo personal e inclusión social.

Durante la visita a las instalaciones, Ana Suárez señaló que “la intervención con quienes sufren un trastorno mental requiere que se trabaje sobre todas las dimensiones de la persona de una manera integral. Un Centro de Día como éste permite ese trato integral y personalizado, basando en la cercanía personal el camino hacia a la reinserción”.

El Ayuntamiento colabora con la financiación de costes salariales del personal, mantenimiento y actividades de la Casa de Acogida Padre Damián, de la casa de Acogida para enfermos de VIH-Sida, del centro ‘Espacio Abierto’ y del Centro para personas con problemas de salud mental Ranquines. A esta cantidad se suma la contratación del programa de educación de calle en el barrio Zurguén.

La aportación del Ayuntamiento de Salamanca contribuyó a que Cáritas atendiese el pasado año a 900 personas. En el Centro de Acogida Padre Damián fueron 390, la mayoría nuevos usuarios; en Casa Samuel, para enfermos de VIH-Sida se ayudó a 51 personas entre el servicio de acogida, información y acompañamiento hospitalario, intervención comunitaria y actividades lúdicas y de tiempo libre. 22 personas estuvieron residiendo en la Casa Samuel, creada en 1994 para proporcionar una intervención global a las personas infectadas por el virus del VIH y sus familias.

La concejala de Familia e Igualdad de Oportunidades también quiso señalar que “continuaremos en nuestra línea de apoyo a Cáritas para dar respuesta a las personas más favorecidas y vulnerables de nuestra ciudad”.

Por su parte, en ‘Espacio Abierto’ se acogió a 392 personas, la mayoría nuevos usuarios. Es un centro que abre todos los días del año, con servicio de duchas y comida, talleres y actividades lúdicas, que la Concejala de Familia tuvo ocasión de visitar el pasado mes.

La visita de esta mañana, al Centro Ranquines, un centro de día para personas con problemas de salud mental, en el que el año pasado solicitaron atención 67 personas, ha dado lugar a nuevas propuestas e iniciativas que se concretaran mas adelante con el objetivo de mejorar la calidad de vida y ampliar los recursos destinados a las personas con enfermedad mental. En este Centro se desarrollaron el pasado año una treintena de talleres ocupacionales y terapéuticos.

Atención Coordinada a Personas Sin Hogar de Salamanca

Finalmente, Ana Suárez se interesó por el seguimiento del Protocolo de Atención Coordinada a Personas sin Hogar de Salamanca, con el objetivo fundamental de mejorar los mecanismos de comunicación y coordinación entre las entidades, asociaciones y organizaciones que trabajan con las personas que tienen dificultades, potenciando el trabajo en red para ayudar de manera más eficaz y ofrecer una respuesta más rápida.

Este protocolo, que se articula en tres fases (detección de las personas sin hogar, acogida y valoración e intervención), recoge la realización de itinerarios individualizados adaptados a las singularidades y necesidades de cada persona. Su objetivo es facilitar a este colectivo el desarrollo final de una vida plena e independiente de las instituciones y su desarrollo está encaminado a proporcionar alternativas a las personas sin techo, cubrir sus necesidades básicas, favorecer la recuperación de sus competencias personales y sociales, propiciar su inserción sociolaboral y prevenir el sinhogarismo.

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