Cientos de voluntarios y voluntarias se reúnen en la Casa de la Iglesia en una jornada de formación, convivencia y reconocimiento que puso en valor el cuidado, la comunidad y la esperanza compartida.
Salamanca se convirtió este sábado en punto de encuentro del voluntariado de Cáritas autonómica de Castilla y León, con la celebración del Encuentro Regional de Voluntariado 2026 en la Casa de la Iglesia. Con el lema “Cuidar es sembrar esperanza”, cientos de personas procedentes de las distintas diócesis de la región compartieron una jornada festiva, formativa y profundamente comunitaria.
La mañana comenzó con una acogida cercana y dinámica, conducida por el clown Chema Martín, que logró crear desde el humor un ambiente distendido y participativo, apoyado también por un divertido photocall que ayudó a romper el hielo entre los asistentes. A continuación, el presidente de Cáritas Regional, Guenther Eduardo Boelholf, dio la bienvenida a los participantes a través de un relato en forma de cuento, poniendo en valor el papel esencial del voluntariado como motor de la acción social de la Iglesia.
Uno de los momentos centrales del día fue la ponencia “Herramientas para el auto-cuidado y mutuo-cuidado en el voluntariado”, impartida por César García Rincón. A través de una propuesta muy vivencial, con dinámicas participativas y la simbólica “rosa de los vientos”, los asistentes reflexionaron sobre la importancia de cuidarse para poder cuidar, abordando conceptos como la vulnerabilidad, la resiliencia y el equilibrio personal como base del compromiso solidario.
Tras un espacio de comida que favoreció el encuentro informal y el intercambio de experiencias, la tarde tomó un tono más emocional con la actividad “Relatos y canciones para despertar el alma”, de la mano del cantautor Luis Guitarra y la narradora Carmen Sara Floriano. Música y palabras se unieron para invitar a reconectar con el sentido profundo del compromiso voluntario.
El encuentro culminó con la celebración de la Eucaristía de acción de gracias y un gesto simbólico de envío, en el que se reconoció la entrega de las personas voluntarias con un detalle conmemorativo. También se proyectó un vídeo con experiencias de las distintas Cáritas diocesanas, poniendo rostro a la labor cotidiana que se realiza a lo largo del territorio.
La jornada finalizó en torno a las 18:30 horas, dejando un ambiente de gratitud, convivencia y energía renovada. Un cierre que refuerza la idea que ha guiado todo el encuentro: cuidar no es solo acompañar, sino también sembrar esperanza en cada gesto cotidiano.
Un proyecto financiado por el IRPF de la Junta de Castilla y León, y fondos propios.
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