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Espacio Verde: ‘Consumo circular para salvar el planeta’

En este espacio verde de noviembre, nuestra voluntaria Esther Sánchez nos habla del concepto de “economía circular” y el proyecto de la Escuela de Consumo Circular. Pero ¿Qué es? ¿Cómo podemos contribuir en nuestro día a día al modelo circular? Esther nos aclara a continuación todas nuestra dudas: 

Conservar nuestro planeta sin agotar los recursos que la naturaleza pone a disposición de todos y cuidarlo pensando en las generaciones que nos sucederán, es una tarea común a la que todos debemos aportar algo.

Cada pequeño gesto cuenta en lo que hoy se denomina Consumo Circular. Estamos acostumbrados a consumir según el modelo de la economía lineal, basado en la secuencia “extraer, producir, usar y tirar”, que se ha demostrado que es insostenible y muy agresivo para el entorno. Es necesario transitar hacia un modelo circular en el que se haga un uso más responsable de los recursos disponibles.

El Consumo Circular es la alternativa que tenemos como consumidores, un nuevo modelo que pretende incentivar comportamientos responsables y más sostenibles. Es necesario fomentar prácticas de consumo responsables, promover la compra consciente, apostar por la sostenibilidad en el consumo, animar a la reutilización y la reparación, y tratar de gestionar correctamente la generación de los residuos. Con todo ello conseguiremos reducir las emisiones de carbono y nuestra huella ambiental.

La Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios, HISPACOOP acaba de poner en marcha la Escuela de Consumo Circular ECC, que tiene como objetivo informar, formar y educar a la población, desde etapas tempranas, sobre la práctica del Consumo Circular. Esta organización lleva años elaborando materiales sobre aspectos relacionados con el consumo responsable, uso eficiente de los recursos, valorización de los residuos, aprovechamiento de los alimentos, etc.,  que ahora conforman el fondo documental de la nueva Escuela.

Pero ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros, en nuestro día a día para contribuir al modelo circular? La citada Escuela, pensando en formar desde edades tempranas, propone una serie de actividades para el consumo de ropa y calzado, el uso de videojuegos, la compra de material deportivo o la utilización de las nuevas tecnologías.

¿Sabías qué la industria textil emite cada año 1.200 millones de toneladas de gases de efecto invernadero, y que por cada kilogramo de tejido producido se consume 0,6 kg de petróleo? Para producir un pantalón vaquero se requieren 3.000 litros de agua y para una camiseta de algodón unos 1.200 litros.

Cuando vayamos a comprar una prenda de ropa o una pieza de calzado, es importante prestar atención no solo al precio, a la calidad, a la moda o a la tendencia…También habría que comprar pensando en los principios del consumo circular, como el ecodiseño, la reutilización, reparación, durabilidad, posibilidades de reciclaje…

Haz un ejercicio de análisis y observa cuantas cosas  tienes olvidadas en los armarios o en el “trastero”, cuánto tiempo hace que te compraste la última camiseta y no te la has puesto, qué cosas puedes volver a usar si haces un pequeño arreglo, cuáles podrías recuperar en parte, qué piezas de tus aparatos electrónicos te pueden servir para otro que has dejado de usar… Analiza todo lo que tiras sin pensar en que puede ser útil para otros y en las opciones que cada residuo representa para crear nuevos materiales.

¿Has pensado alguna vez en darle una segunda oportunidad a las cosas? ¿Sabes qué es el consumo fantasma de electricidad? ¿Qué significa la obsolescencia programada?… La Escuela de Consumo circular te ofrece respuesta a estas cuestiones y muchas más, además de  consejos que puedes poner en práctica si quieres llegar a ser un consumidor responsable:

  • Compra sólo lo que realmente necesitas.
  • Repara o arregla si es posible. Si algo se rompe o estropea, intentar repararlo o arreglarlo para prolongar su vida útil. Si no fuera posible, llévalo al Punto Limpio.
  • Reutiliza para dar una vida útil más larga a las cosas. Si funcionan, se pueden regalar o donar para proyectos solidarios, así se prolonga su reutilización.
  • Compra productos reacondicionados o de segunda mano. Son una buena opción para adquirir un producto. Los móviles reacondicionados son reparados, se sustituyen los componentes dañados y presentan la configuración inicial de fábrica, con accesorios y embalaje, tras su limpieza. La ropa de segunda mano es una opción cada vez más introducida en los circuitos comerciales.
  • Evita las compras influenciadas por las tendencias y la publicidad. Pensar de forma consciente y responsable a la hora de adquirir un producto.
  • Buscar y adquirir aparatos y dispositivos electrónicos y accesorios fabricados con materiales reciclados, sostenibles y respetuosos ambientalmente (cargadores solares, carcasas biodegradables, cargador universal, etc.). También hay ropa con ecodiseño.
  • Apaga el router, la televisión, los ordenadores, las tabletas, etc. por la noche cuando no se están utilizando. Evita dejarlo en modo
  • Utiliza el modo avión para ahorrar energía. De esta forma, no se recibirán notificaciones en el móvil y no necesitará la energía para buscar las antenas.
  • Descarga archivos en lugar de verlos directamente en línea. Realizar búsquedas en texto, y no en los vídeos como alternativas sostenibles.
  • ……

Estas son tan sólo algunas sugerencias para poner en práctica, pero hay muchas pequeñas cosas que podemos hacer, gestos individuales y colectivos que contribuyen para que los recursos que la naturaleza nos ofrece no se agoten al ritmo actual. Entre todos podemos lograrlo.

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